Máximo goleador de la historia del Barça, máximo goleador de la historia de la selección argentina, máximo goleador de historia de La Liga, máximo goleador de los clásicos, máximo goleador de los derbis, máximo goleador de la historia en un año natural, máximo goleador de la historia de las cinco grandes ligas con el mismo club. Estos son algunos de los registros que ostenta un tipo de apenas 1,69m que ha reconocido recientemente que “no se siente delantero”.

Lo grande del “10”, lo que le hace ser diferente, ser el mejor, es que no necesita irse con un doblete a casa para haber marcado la diferencia. Ni siquiera necesita ser el asistente del 1-0 o provocar la expulsión del central rival. Messi no necesita eso porque influye en el juego como nadie jamás lo hizo. A lo largo de su ya extensa carrera (admito que uno empieza a ver con puro terror cómo el final está más cerca que los inicios) ha dejado muestras de ello en innumerables encuentros.

Todos, en nuestra vida, hemos tenido días que no necesitaron de un sol brillante para ser inolvidables. Días que ni siquiera la lluvia pudo estropear. Hoy, en RondoBlaugrana, recopilamos los cinco grandes días de lluvia de Leo Messi.

5. Chelsea 1- 2 F.C. Barcelona (22-2-2006)

El Barça de Rijkaard se presentaba en Stamford Bridge ante su bestia negra. Un año antes, en la misma eliminatoria, el equipo de Ronaldinho y Eto´o caía de la forma más cruel, con aquel 4-2 de Terry tras la falta de Carvalho a Valdés.

Pero esta vez contarían con un elemento inesperado. Un chaval de 18 años, con el “30” a la espalda y la pelota pegada a la zurda. Messi desesperó a la defensa blue hasta tal punto que Del Horno no aguantó más. El resto de la historia es de sobra conocido por todos.

4. F.C. Barcelona 1-0 Manchester City (18-3-2015)

La sublimación de la técnica. Leo venía picado. En el partido de ida, pese a haber mostrado un nivel inalcanzable para cualquier otro, marró la oportunidad de sentenciar la llave, con aquel penalti parado por Hart en el tiempo de descuento.

Messi era omnipresente. Aparecía por todas partes, divertía y se divertía. Esta vez fue Rakitic quien finalizó el famoso “alley oop” de Leo, aunque esta vez, la jugada del partido no iba a ser el gol del croata.

Tras hacer lo propio con Fernandinho y Otamendi, Leo dejó tirado a MIlner con un caño que quedará para los anales de la historia culé.  La cara de Guardiola aquella noche era la de cualquier aficionado blaugrana, una mezcla de sorpresa y agradecimiento a la bota zurda del crack argentino.

3. Juventus 1-3 F.C. Barcelona (6-6-2015)

Berlín. La pulga venía de sorprender, o mejor dicho, asombrar (Reconozco sentirme estúpido usando el verbo “sorprender” con Leo) al mundo del fútbol con goles antológicos frente a Bayern y Athletic. Dos obras de arte solamente al alcance de un futbolista como Messi.

La Juve, con la baja de Chiellini, fue incapaz de controlar a un Leo indetectable entre Evra, Pirlo y Vidal. En el mejor momento de la “vecchia signora” el 10 agarró la pelota, enfiló la portería y provocó el 2-1 de Luis Suárez que encarrilaría la quinta Champions blaugrana.

2. Argentina 0-Chile 0 (27-6-2016)

Quizás la noche más triste de nuestro amado rosarino. La desgracia del penalti fallado y la pesadumbre por la tercera final perdida han tapado el enorme partido del capitán albiceleste.

Leo Messi ofreció aquella noche de verano 120 minutos que, anteriormente, solo habíamos visto realizar a un tal Oliver Atom. Jugaba solo. Sus compañeros, hundidos por el peso de la camiseta y las batallas pasadas, eran incapaces de dejar en ventaja a un Leo que tuvo que hacer la guerra por su cuenta. Bajaba entre centrales, levantaba la cabeza y buscaba el camino más corto para llegar a la portería de Bravo. Fue una noche tan maravillosa como cruel.

1. F. C. Barcelona 5-Real Madrid 0 (29-11-2010)

La perfección hecha fútbol. Los 90 minutos mejor jugados por un equipo en la historia de este deporte no podían sino tener a un Messi protagonista. Pese a no marcar, Leo fue indetectable para el cuadrado de centrales y mediocentros madridistas, asistiendo de manera brillante a Villa en el tercer y cuarto gol.

Sergio Ramos, en el último minuto, dejó a todos bien claro el punto de desesperación que alcanzó aquella noche el equipo de Mourinho.

Bonus track. F.C. Barcelona 1-PSG 1 (10-4-2013)

No está entre los mejores 200 partidos de Leo, pero sí podemos destacarlo como uno de sus grandes momentos. Messi estaba roto. Una semana antes, en el Parque de los Príncipes, el argentino había sufrido una lesión muscular que arrastraría el resto de la temporada y que le condicionaría, incluso, para la campaña siguiente.

Corría el minuto 60. Con Leo en el banco, el PSG vencía por 0-1, resultado que le clasificaba para las semifinales. Messi, cojo completamente, saltó a la cancha para remontar la eliminatoria. Y lo hizo. La mera presencia del rosarino sobre el césped mató cualquier ilusión francesa. El equipo entonces dirigido por Ancellotti dio uno o varios pasos atrás cuando vieron al 10 caminar por el campo. La estampa del crack permitió al Barça avanzar ronda gracias a un gol de Pedro.

Por el momento, la importancia del encuentro y, evidentemente, el juego de Leo, estos han sido los días de lluvia escogidos en RondoBlaugrana. Pero ahora te preguntamos a ti: ¿Cuáles son para ti los mejores partidos de Leo sin haber mojado? Te leemos.