Se acabó la Euroliga 2018-2019. La F4 de Vitoria coronó a CSKA como nuevo campeón continental tras superar en la final al sorprendente Anadolu Efes, que llegaba a la capital vasca como invitado junto a los tres habituales y no estuvo lejos de dar la campanada. En la cita de los cuatro mejores no estuvo otra vez el Barça, motivo insuficiente para no comentar algunas cosas reseñables de este fin de semana, atañan o no al equipo culé.

En primer lugar y por más que sea un formato consolidado y emocionante. Qué injusta es la F4. Da prácticamente igual lo que hayas hecho hasta entonces que en unos pocos minutos la temporada se te va al garete. Fenerbahce fue el mejor equipo de la liga regular, pero las ausencias convirtieron a los de Obradovic en una caricatura del equipo al que estamos acostumbrados a ver. Sin embargo el gran derrotado fue el Real Madrid, que llegaba al completo y que volvió a tirar una competición tras perder una renta que debía ser definitiva. Creo que se vio ganador de la Euroliga (no solo de la semifinal) antes de tiempo. Tiene algún que otro problema a solucionar el equipo blanco, pero no entra en mi cabeza que Pablo Laso sea uno de ellos.

Vayamos al campeón. CSKA ha tenido una temporada rara, y de haber tenido a Baskonia más al completo en 1/4 su presencia en Vitoria hubiera sido complicada, pero tiene que agradecerle al Real Madrid la ayuda prestada. En semifinales llegó algo más que el colapso habitual que afecta a los moscovitas en las F4. Esta temporada la discontinuidad en el juego fue una constante y algunos jugadores claves habían bajado su nivel, así que parecía el peor de los tres colosos. Seguramente por ello el Real Madrid no mató a la bestia y lo pagó. Una vez en la final es mayor la ilusión por ganar que el miedo a perder propio de las semis, y eso en una plantilla de tanto talento es difícil que no se traduzca en victoria.

El título le da al club tranquilidad para afrontar algunos cambios que han de producirse para que lo que pudo haber pasado esta temporada no sucedan en la próxima. Vistas las declaraciones de Sergio Rodríguez parece claro que su intención es volver al Real Madrid y no parece difícil la ecuación. Él volvería a casa, el Real Madrid reforzaría la posición de base y CSKA haría hueco para la vuelta de Teodosic. Al lado estará un Hackett que ha cumplido sorprendentemente bien. Este 2º título además le da la posibilidad de despedir por todo lo alto a De Colo, agradecerle los mejores años de su carrera y darle las llaves del equipo a Higgins con una jugosa renovación, pero si es cierto que el Barça tiene atado al americano la cosa se complica. Necesitarán dos buenos exteriores más y reforzar al equipo por dentro con un “4”, un “5” o las dos cosas. Y claro, Itoudis se ha ganado seguir cuando más cuestionado estaba, acabando contrato y con Saras siempre en el pensamiento.

Y Efes. Por mal que nos caiga es de justicia reconocer a Ergin Ataman como el mejor entrenador de la temporada sin discusión. Ha llevado a Efes de la última plaza la temporada pasada a la 2ª en la actual tras cambiar medio equipo. La fórmula de dos grandes generadores exteriores y rodearles de secundarios con roles muy claros se ha confirmado como ganadora y señala el camino a varios equipos (entre ellos el Barça): el dinero por fuera. Micic les llevó a la 4ª plaza y Larkin les dio el empujón para ponerles al borde del título. Emocionante la F4 del ex de los Celtics, que difícilmente no vuelva a la NBA.

El papel final de Efes en esta Euroliga obliga a una reflexión sobre el propio Barça. La exigencia para la entidad siempre ha de ser pisar la F4 y aspirar al título. Aclarado esto y tras dos años sin llegar siquiera al PO se puede decir sin tapujos que la Euroliga 18-19 de los de Pesic ha sido buena. Una pena haber enterrado las opciones de ser 4º en Estambul y haber dejado escapar vivo a Efes en el Palau ya en 1/4, pero el rendimiento europeo del equipo ha cumplido las expectativas. Se ha vuelto a asomar a la F4, ha ganado en bastantes salidas y si todo fuera bien con 2-3 retoques el año que viene no se escaparía.

Si todo fuera bien, que no lo parece. El propio grupo y el club deberían valorar lo conseguido en Europa y no tirar la competición que resta, que lamentablemente se ha puesto infinitamente más complicada por la depresión post Efes. Le ha ganado al Real Madrid en 4 de los 5 choques que les han enfrentado y a Baskonia en 3 de los 4. Caer en Europa era asumible si se volvía a pisar la Final ACB y competirla, pero la situación tan enrarecida en la que se ha sumido el equipo tras la derrota en el 5º en Estambul es del todo inadmisible. Por si fuera poco se perciben señales preocupantes entre entrenador y jugadores, lo cual sería devastador para el proyecto.

A la espera de cerrar la fase regular ACB y con la esperanza al menos de conseguir la 2ª plaza con un favor de Valencia nos hemos encontrado con informaciones de un posible acuerdo con Higgins, con permiso de Clyburn el mejor moscovita de la temporada. Seguramente por perfil De Colo parece más adecuado, pero no da sensaciones el francés de estar para liderar un proyecto en una liga tan competitiva. Higgins es un jugador superlativo, pero por sí solo no va a catapultar el juego exterior blaugrana a otro nivel, necesitará algo más. ¿Ese más puede ser Heurtel o se buscará otra cosa?