El mercado de invierno. Ese viejo (mal) amigo

Cuando un equipo acude al mercado de fichajes de invierno normalmente, lo hace por alguna de estas tres razones: para paliar una lesión estructural, para apuntalar la rotación o para intentar cambiar el rumbo de una temporada que pinta a fracaso.

En base a estas tres premisas el Fútbol Club Barcelona ha acudido al mercado invernal históricamente y, salvo en contadas ocasiones, sin que la fortuna acompañe al conjunto de la Ciudad Condal. Para acompañar el asunto, repasamos los movimientos en estos últimos 25 años.

1997

Para la 96/97 con Robson al cargo llegó Amunike a petición del entrenador británico.

1998

Al año siguiente, Louis Van Gaal solicitó la llegada del físico marcador Winston Bogarde.

1999

Para el último mercado nival del milenio fueron los compatriotas del técnico holandés, Ronald y Frank de Boer los que aterrizaron en la ciudad Condal. A pesar de las luces y las sombras, de los comentados, únicamente Frank tuvo recorrido en el club. El elegante central de los Países Bajos llegó a disputar 215 partidos oficiales. A partir de aquí, el Barça no se dirige al mercado invernal en las siguientes cuatro temporadas.

2003

Los problemas en los laterales seguían estando, parece que el tiempo no ha pasado, y en enero de 2003 era Juanpi Sorín quién aterrizaba en Can Barça para reforzar al conjunto de Antic. El argentino tal y como llegó abandonó el club a los pocos meses.

2004

Lo que busca cada club en invierno. Una pieza que llegue y ponga en funcionamiento al equipo. El pitbull llegó, encajó piezas y el Barça de Ronaldinho despegó.

2005

Espoleados por el éxito de Edgar Davids el año anterior, Frank Rijkaard recibió a Maxi López procedente de River Plate y al veterano mediocentro Demetrio Albertini. La aportación de ambos fue escasa pese al buen debut de “la gallina” ante el Chelsea.

2008

En la última temporada de Frank en el banquillo, para suplir la lesión de Jorquera, llegó José Manuel Pinto. Icónico portero de las Copas del Rey blaugranas hasta 2014.

2011

Fichar holandeses en invierno nunca viene mal, o eso debieron pensar cuando en 2011 llegó Ibrahim Afellay. Su recorrido fue testimonial, pero Marcelo y el Bernabéu igual se acuerdan de esa noche de Champions. Poco no es.

2018

Siete años estuvo el Barcelona sin acudir a la cita navideña. El dinero de Neymar le quemaba en las manos a Bartomeu y regresó por la puerta grande; llegó el deseado Coutinho como el jugador más caro de la historia del club y el colombiano Yerry Mina desde el Palmeiras. Visto con perspectiva, no hubiese sido mal negocio aguantar otro año sin fichar.

2019

Para este año llegaron Jeison Murillo, Todibo y Boateng. No fue el mejor año del Barça en el mercado.

2020

La lesión de Luis Suárez complicó la vida del Barça y el Leganés. Braithwaite acabó vestido de azulgrana por unos 18 millones de euros.

Así llegamos al presente 2021. Un Barça en problemas económicos y deportivos, ha acudido al mercado buscando satisfacer a Xavi antes de que se complique la clasificación para la próxima Champions League. El mercado invernal actual ha sido el más prolífico en cuanto a número de llegadas en estos 30 años. Los problemas cardiacos del Kun Agüero, la negativa a renovar de Dembélé, sumado a la fragilidad de Ansu Fati comprometían en demasía, la calidad del ataque del técnico catalán. El primero en llegar fue un Dani Alves de 38 años. Visto su primer mes de juego, este ha bastado para ser indiscutible como lateral titular. Habla tan bien del brasileño como mal del Barça. Alves se fue en 2016 y en 2022 sigue siendo el mejor lateral que tenemos.

Ferrán Torres fue la segunda pieza. Fichaje de presente y futuro, el ex del City es un 7 extremadamente inteligente. Capaz de jugar en los tres carriles, dónde siempre suma buenos movimientos. Puro producto Pep. Junto a Ansu está llamado a liderar el ataque azulgrana en los próximos años.

Siguiendo con los regresos, Adama Traoré llega cedido con opción de compra. Su debut frente al Atlético fue una declaración de intenciones. Xavi quiere que reciba pegado a banda, estire al rival y gane metros. Si finalmente se cuenta con Dembélé, Xavi podrá formar con dos extremos rápidos y abiertos, o jugar con otras combinaciones con más gol y desmarque al espacio como Ansu o Ferrán. Las opciones del Barça, sobre el papel, han crecido mucho.

Por último, procedente del Arsenal ha aterrizado el primer gabonés de la historia del Barça, Pierre Aubameyang. ¿Será esta la pieza que encaje el ataque culé como hizo Edgar Davids hace 18 años?

El tiempo lo dirá. Xavi ahora tiene opciones.

Además de la premura, los fichajes en enero suelen ir acompañados de un mayor coste económico. Fichar bien en invierno es difícil. Ahora os toca a ustedes, ¿cuál es nuestro peor y mejor fichaje en el mercado invernal?